Ted Nelson
Ted Nelson y el origen del término hipertexto
El hipertexto ha estructurado Internet tal como la conocemos en el presente, aún cuando el potencial de esta noción no se ha desplegado totalmente hasta alcanzar todas las consecuencias esperadas o posibles. Ted Nelson es uno de sus padres y cuenta en su haber el hecho de haber establecido el término.
La expresión "hipertexto" apareció por primera vez en la historia, en un contexto de alta exposición pública, en un paper de Ted Nelson titulado “A File Structure for The Complex, The Changing and The Indeterminate”, presentado en la 20ª Conferencia de ACM el 24 de agosto de 1965 en Estados Unidos. En esa presentación el hipertexto fue definido como:
“un cuerpo de materiales escritos o pictóricos interconectados de una manera tan compleja que no podrían ser presentados o representados convenientemente en papel. Puede contener resúmenes o mapas de sus contenidos y sus relaciones; puede contener anotaciones, agregados y notas al pie de académicos que lo hayan examinado”
Ese paper tenía como objetivo presentar un sistema de archivos computacionales para uso personal que permitieran representar y administrar estructuras de información complejas, pero lo cierto es que resultó un documento conceptual, más que técnico informático, en el que Nelson planteó la posibilidad de construcción de un sistema que traería ventajas “psicológicas, no técnicas”. Ese texto es considerado un “artículo definitorio” de su pensamiento y trabajo, aunque en el mismo año haya presentado un trabajo específicamente titulado “The hypertext” a la World Documentation Federation Conference. En ese tiempo Nelson ya estaba trabajando en las nociones que se desarrollarían a lo largo de muchos años alrededor de Xanadu, su proyecto emblemático.
Los antecedentes de estos planteos fueron sus reflexiones en dos ideas anteriores: la primera, el manejo de textos electrónicos y la posibilidad de comparar versiones de texto similares en una misma pantalla, para detectar las diferencias; y la segunda, la noción de escritura no secuencial.
Ese mismo año de 1965 ya había aparecido impreso públicamente el término "hipertexto" -aunque con una llegada mucho más limitada- en un artículo publicado el 3 de febrero en Miscellany News, semanario de Vassar College, con una crónica de una conferencia del 27 de enero del mismo autor titulada “Computers, Creativity and The Nature of the Written Word” y realizada en esa universidad.
Aunque, para ser estrictos, es necesario considerar que el término fue impreso por primera vez en la historia en la invitación a dicha conferencia que circuló internamente en la universidad el 5 de enero de 1965:

En esa invitación se indicaba que “no se necesitaban conocimientos especiales para entender el tema” sino que, irónicamente, un “conocimiento especial” podría ser perjudicial. Según la invitación, Nelson proponía ampliar los límites de las computadoras guiados por la imaginación, para aplicarlas a tareas no matemáticas y ponerlas al servicio de las personas que no eran parte del mundo de las computadoras. Esta propuesta, similar a otra de Douglas Engelbart de 1962, hay que entenderla en un contexto en el que las computadoras eran ampliamente utilizadas para el cálculo matemático, tenían enormes dimensiones y sólo podían utilizarlas grandes organizaciones, como el gobierno o los centros de investigación. Al final de la invitación se indicaba:
“El desafío que enfrentamos es diseñar hiperarchivos y escribir hipertextos que puedan tener más poder educativo que cualquier cosa que se haya impreso en papel” .
En esa conferencia Nelson argumentó acerca de los posibles usos de la computadora -o, en sus palabras, “máquinas para propósitos generales”- para las humanidades; se refirió particularmente a sus posibilidades en la organización de materiales impresos; y señaló que los hombres frecuentemente utilizan una forma de pensamiento en remolinos y de “notas al pie”, más que de secuencias lineales. Así, introdujo el concepto de hipertexto del siguiente modo:
“una presentación no lineal más flexible, más generalizada de materiales sobre un tema específico”
que permitiría que los textos pudieran ser inter-indexados, eliminando la dificultad de seguir notas al pie y de localizar fuentes.
Esto posibilitaría, según Nelson, que los problemas de recuperación de información debidos a la producción generalizada de materiales escritos fueran aliviados, facilitando la toma de decisiones... Algo que más de 40 años después nos suena muy familiar.
Todo esto es un punto de partida de un largo recorrido que llega hasta nuestros días y que tiene otro hito a fines de la década de 1980, cuando sucedió lo que Tim Berners-Lee describe del siguiente modo:
"Yo sólo tuve que tomar la idea de hipertexto y conectarla con las ideas de TCP y DNS y... ¡ta da! La World Wide Web”.
[Extracto de un libro en preparación]

